El sector de la construcción acelera su transformación
La construcción debe ofrecer soluciones innovadoras sin perder su papel como motor económico y generador de empleo
Ricardo Fortuoso Martín
Vicepresidente de AEICE
Viernes, 19 de diciembre 2025, 09:47
El sector de la construcción atraviesa una transformación sin precedentes, impulsada por los avances tecnológicos y por la necesidad de adaptarse a una sociedad que ... evoluciona con rapidez y demanda entornos más sostenibles, eficientes y centrados en las personas. La construcción debe ofrecer soluciones innovadoras sin perder su papel como motor económico y generador de empleo: representa cerca del 10% del PIB y más de un millón de puestos de trabajo en España, influyendo de forma directa en sectores clave como la industria, la energía o el transporte. Pese a su peso económico, su productividad ha crecido poco en comparación con otros ámbitos, lo que hace urgente su modernización.
Esta evolución se apoya en tres grandes vectores. El primero es la incorporación de tecnología: sensores, automatización, domótica, inteligencia artificial y gestión inteligente de datos, que mejoran prestaciones, reducen errores y optimizan la experiencia de uso. El segundo es el avance ambiental, orientado a reducir la demanda energética, integrar renovables y acercarse al balance cero. El tercero es el bienestar de las personas, que vuelve al centro del diseño con aspectos como confort acústico, calidad del aire y del agua, iluminación natural o diseño biofílico.
La tecnología actúa como catalizador, como lo hicieron en su momento el hormigón armado o la revolución industrial. La implantación del BIM en los últimos quince años ha supuesto un salto decisivo, al introducir el dato como eje del proceso constructivo y permitir una gestión colaborativa que integra diseño, obra y mantenimiento. Esta base ha impulsado innovaciones como la impresión 3D, la sensórica avanzada, la conectividad total, el blockchain, el análisis masivo de datos y la robotización de la industria auxiliar.
La modernización también responde a un desafío estructural: la necesidad de vivienda. España debe rehabilitar más de 1,3 millones de hogares antes de 2030 y construir muchos más para cubrir la demanda, un volumen que supera la capacidad actual del sector. Por ello, rehabilitar, regenerar y construir de forma más eficiente se ha convertido en una prioridad estratégica.
En este contexto, la industrialización surge como la vía más eficaz para atender la demanda: reduce plazos, mejora la calidad, optimiza recursos y atrae talento joven. La producción modular en entornos controlados disminuye residuos, reduce accidentes y mejora la trazabilidad. Además, crea un espacio idóneo para la innovación mediante la integración de diseño arquitectónico, ingeniería avanzada y fabricación digital.
El impulso del PERTE de Vivienda Industrializada marca un punto de inflexión, al buscar la movilización de inversión pública y privada para modernizar la cadena de valor, impulsar la formación y generar empleo cualificado. Paralelamente, empresas privadas invierten en plantas de producción de módulos, estructuras, fachadas y elementos prefabricados, configurando un ecosistema industrial en expansión.
La transición es también cultural. Requiere colaboración público-privada, nuevos modelos de gestión y digitalización administrativa. La formación y atracción de talento serán esenciales: se necesitan profesionales en eficiencia energética, gestión digital, economía circular y construcción industrializada.
El futuro de la construcción será digital, sostenible e inclusivo. La cuestión ya no es si la transformación llegará, sino a qué velocidad será capaz el sector de materializarla para consolidarse como uno de los pilares más innovadores y competitivos de la economía española del siglo XXI.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión